Cómo se hizo King Kong
KING KONG: AUTÉNTICO PERSONAJE CON EMOCIONES
En la 78º Edición de los Premios de la Academia, la superproducción King Kong, del realizador neozelandés Peter Jackson, logró tres Oscar: a los Mejores Efctos Especiales, Mejores Efectos Sonoros y Mejor Montaje de Sonido.
El film que competía con La guerra de los mundos y Las crónicas de Narnia en la categoría de Mejores Efectos Especiales, consiguió hacerse con el codiciado galardón gracias a Joe Letteri, el supervisor jefe de efectos visuales de Weta Digital, un pionero en técnicas digitales que ha diseñado muchas de las técnicas que actualmente aportan la calidad fotográfica necesaria a los efectos visuales de calidad.
Los genios de efectos visuales y digitales de Weta ya habían sido grandes innovadores con la creación de Gollum en El señor de los anillos, utilizando la innovadora técnica que mezclaba la animación generada por ordenador y la animación por motion capture (captura de movimiento). Todos estaban de acuerdo que las mismas técnicas no funcionarían tan bien para Kong, pues había que superar ciertas limitaciones. En el caso de Gollum, sus expresiones faciales fueron modeladas a partir de respuestas emocionales humanas, sobre todo las de Andy Serkis. Las emociones de Kong partían de la estructura facial de un gorila, entonces no bastaría con capturar las expresiones del actor y transferirlas al Kong generado por ordenador. Para resolver este problema, los expertos de Weta construyeron a Kong con la musculatura de un gorila y diseñaron un programa que les permitió transferir emociones humanas a la expresión de un gorila. Esta es una nueva forma de usar la tecnología con la creación de un sistema basado en estados emocionales. Todo se basa en la comprensión de los músculos de la cara y la correspondencia entre un sistema facial humano y de un gorila. Eso permite crear expresiones creíbles. Antes de empezar a rodar, Andy Serkis, viajó con un especialista para observar de cerca un grupo de gorilas en las montañas de Ruanda. La visita le permitió obtener una información preciosa acerca de las vocalizaciones, el comportamiento y la jerarquía de los animales, así como sus métodos de comunicación. Lo más importante que aprendió es que estudiar a los gorilas es como estudiar al ser humano. Son individuos y cada uno es diferente: hay gorilas malhumorados, gorilas afectuosos, gorilas tensos, gorilas relajados. Aprender como se comporta un gorila en general le permitió empezar a construir el personaje.
Para la creación del gigantesco simio, Gas Hunter terminó el diseño inicial en mayo de 2003. El mayor reto fue crear un gorila realista que tuviera un aspecto único inmediatamente reconocible para distinguirlo de otros lomos plateados. Después de la aprobación de los diseños por Peter Jackson, los escultores realizaron un boceto tridimensional a partir del cual se trabajó para conseguir el aspecto final. Pero la creación del emblema cinematográfico planteaba auténticos problemas para Weta Digital porque el simio debía ser creíble, algo francamente difícil para una invención enteramente digital. La clave era crear un Kong capaz de comunicar toda una gama de emociones y pensamientos sin hacer uso de la palabra. Weta Digital empezó a construir los músculos del cuerpo y de la cara y después se enfrentaron a cubrir con pelo digital al simio de 8 metros. Kong no fue el único personaje construido por Weta Digital. Gracias a los avances tecnológicos, las escenas en que los personajes luchan, caen, saltan, son llevados (o comidos) se hicieron mediante facsímiles totalmente digitalizados de los actores.
Una vez empezado el rodaje, Andy Serkis se convirtió en Kong para sus compañeros de trabajo, aportando una referencia y emociones en las escenas. Para interpretar su papel, el actor se vestía de Kong con un traje especial que imitaba los músculos del gorila, le alargaba los brazos y con una capucha que partía de los hombros para que desapareciera el cuello. El traje le permitía imitar a un gorila e incluso se movía a cuatro patas. Para conseguir los rugidos de Kong, el departamento desarrolló un “kongalizador”, un sistema que recogía las respuestas vocales del actor a través de un micrófono, la filtraba por un ordenador para aumentarlas y las emitía por una torre de altavoces en tiempo real. En conclusión la animación facial de Kong se creó mediante animación keyframe realizada por el equipo de animación de Weta y por la motion capture de los movimientos faciales de Andy Serkis. El equipo de animación, después de estudiar el comportamiento de los gorilas y la interpretación de Andy, mezcló las dos cosas para crear el personaje único de Kong.
LA CONSTRUCCIÓN DE LOS DECORADOS
La película se desarrolla en dos mundos muy dispares: la jungla urbana del Manhattan de los años treinta y el ambiente prístino de la isla Calavera en la que habita una raza perdida y un sinfín de criaturas apabullantes y para nada extinguidas. Por la creación de todo esto el director se rodeó de un equipo de técnicos sin par.
La isla Calavera ha sido creada digitalmente y el resultado es una isla con un diseño extremo donde el realismo ha sido suplantado por la exageración, un lugar donde la evolución se ha desarrollado libremente durante millones de años, con grandes selvas, auténticas junglas, enormes árboles retorcidos y deformados, rocas gigantescas, puentes naturales lanzados por encima de sima sin fondo. Al depender de un ambiente digital, el director tuvo la oportunidad de utilizar algunos componentes de efectos, como las miniaturas que se utilizaron en la película original. Richard Taylor es la persona que se encargó del maquillaje especial de las criaturas y miniaturas. Para construir cada maqueta, él y su equipo se basaban en un boceto conceptual para esperar la aprobación de Peter Jackson, la forma básica se esculpía en poliestireno. A esa base se añadían texturas arquitectónicas o rocas hechas con espuma para luego ser pintada a mano.
Una vez construida la maqueta se embellecía con elementos de grafismo por ordenador y elementos en 2D, añadiendo una increíble cantidad de detalles. Fue necesario diseñar herramientas especiales que permitieran a los artistas vestir a la isla Calavera que contiene cientos de especies de plantas y docenas de árboles totalmente digitalizados, todos ellos interactivos y rodados realmente.
El mismo criterio de estilización se usó para la fauna que habita la isla. Los dinosaurios fueron construidos como las maquetas de la isla y se llegó a crear una nueva especie: el “wetasaurio” porque parecía que encajaban bien en la isla. Por muy asombroso que parezca, King Kong ha requerido más criaturas que toda la trilogía de El señor de los anillos. En cuanto a la aterradora y primitiva tribu que habita en la isla, cien actores se transformaron con trajes diseñados por Weta, realizados a partir de conchas, plumas, huesos de animales, espinas de pescado y pelo humano, pelucas, muchas de ellas hechas a mano, maquillaje facial y corporal, dientes falsos y armas.
Igual que para la isla Calavera, también fue necesario un equipo de artistas para producir el otro escenario principal en el que transcurre parte de la acción de la película: la ciudad de Nueva York en 1933. Los artistas digitales fueron capaces de retroceder en el tiempo y reconstruir una ciudad que ya no existe. Las fotografías aéreas fueron de gran ayuda y se contrastaron con fotos digitales actuales de la ciudad. Todos los edificios construidos después de 1933 fueron borrados, dejando muchos espacios vacíos que debían ser rellenados con edificios de la época.
A pesar de toda la magia digital, hubo que construir decorados para que los actores tuvieran un espacio donde interpretar y los técnicos, donde rodar. Gran parte del rodaje se realizó en los terrenos de Stone Street Studios en Miramar, Nueva Zelanda. En el estudio, una antigua fábrica de pinturas, se construyó un plató para la realización de King Kong de 2.276 metros cuadrados. También se rodó en decorados exteriores construidos en un antiguo aparcamiento. La mayoría de estos decorados (el barco "Venture”, por ejemplo) se rodaron delante de pantallas azules o verdes para poder insertar fondos digitales durante la posproducción.
Después de tantos esfuerzos por parte del equipo artístico y técnico, el objetivo de la película es que el público salga de la sala con la sensación de habérselo pasado bien, de haberse involucrado emocionalmente con la película y de sentirse conmovido con los personajes y, sobre todo, con King Kong, a pesar de ser un tremendo bruto, pero muy noble en el fondo.