Córdoba se convierte en abril en capital mundial de la poesía con Cosmopoética
El encuentro contará con la participación de 56 poetas procedentes de 17 países
Un año más, el hombre del paraguas asoma casi al mismo tiempo que la primavera en la ciudad. Con él florecen los versos y Córdoba se llena de poesía. Ningún rincón permanece ajeno a su influjo y hasta los lugares más insospechados se plagan de versos. Se cumple así uno de los principales objetivos de este encuentro, que celebra ya su octava edición y que se ha convertido en uno de los emblemas en la pugna por conseguir ser Capital Cultural Europea en 2016: despojar a este género de su halo elitista, sacarlo a la calle y llevarlo a los colegios, a la prisión, a los bares, a las bibliotecas, a lugares en los que nunca antes se habría imaginado que la poesía pudiera entrar y relacionarla con todas las disciplinas artísticas, porque la poesía llega a todas partes. Y todo ello con los mejores poetas internacionales como aliados.
En esta edición, el encuentro central “Cosmopoética. Poetas del Mundo en Córdoba” se celebrará del 6 al 10 de abril y contará con la participación de 56 poetas procedentes de 17 países, destacando nombres como Alessandro Baricco, Charles Simic, Tonino Guerra o Cees Nooteboom. Pero este encuentro viene precedido por una antesala poética, una serie de actividades paralelas que comenzaron en marzo.
Y es que Cosmopoética8, con las figuras de Góngora y Juan Bernier en presencia constante (se conmemorará el 450 y el 100 aniversario, respectivamente, del nacimiento de ambos), permitirá que quienes participen en ella puedan incluso tocar las estrellas y se podrá pasear por jardines donde los poemas cuelgan de los árboles impregnados del olor a azahar y toparse por la calle con unos juglares muy modernos, Nancho Novo y Emma Suárez, que vocean versos desde un coche. Hasta se podrá ver todo un distrito, el de Levante, tomado por la poesía.
Cosmopoética hará que la poesía pueda vivirse con los cinco sentidos: se huela, se saboree, se escuche, se vea y hasta se toque...