Una vistosa y elegante deformación histórica
Elizabeth: La Edad de Oro
[2007]
Reino Unido / Francia
(Elizabeth: The Golden Age)
Shekhar Kapur
William Nicholson, Michael Hirst
Remi Adefarasin
Jill Bilcock
Craig Armstrong, A.R. Rahman
Cate Blanchett, Geoffrey Rush, Clive Owen, Abbie Cornish, Samantha Morton, Jordi Mollá, Rhys Ifans
Universal
114 minutos
Jóvenes-adultos
Segunda entrega de la trilogía sobre
la vida de Isabel I de Inglaterra. Cate Blanchett,
Geoffrey Rush y Clive Owen salvan una película mal escrita y maniquea. Hace casi diez años, en 1998, el realizador indio Shekhar Kapur (Las cuatro
plumas) conseguía colocar Elizabeth –el
primer capítulo de una trilogía sobre la vida de Isabel I, la llamada Reina
virgen- en lo alto de varios importantes palmarés. La película, que empezó con
un modesto recorrido comercial para acabar siendo una cinta un tanto
sobrevalorada, recibió 7 nominaciones a los Oscar (consiguió el de mejor
maquillaje) y ganó seis Bafta. Con prácticamente el mismo equipo, Kapur presenta ahora Elizabeth: La Edad de Oro que aborda la
vida de la reina entre los años 1585 y 1588. La historia se centra en dos ejes;
la enemistad de la Inglaterra
protestante de Isabel I con la
España católica de Felipe II, que acaba en la película con la
derrota de la Armada Invencible
en 1588, y la relación de Elizabeth con el atractivo marinero inglés Sir Walter
Raleigh. Como en la primera película, la puesta en escena es espectacular aunque a
ratos tal exhuberancia –especialmente en el capítulo musical- se acerca
peligrosamente a lo pretencioso. También, como en la primera entrega, la cinta
cuenta con un reparto de lujo que, en muchos momentos, consigue lo
prácticamente imposible: hacer creíble un guión que naufraga tanto como la
flota española en las aguas del Canal de la Mancha. La historia de la crisis personal de Isabel I –dividida entre el sentido
del deber y su incipiente romance con
sir Walter- está pésimamente contada, escrita a trompicones, narrada de forma
deshilachada y, como resultado, presentada de forma bastante inverosímil. En
cuanto al trasfondo histórico de la película, Shekhar Kapur no tiene empacho en reconocer que “la historia
depende de la interpretación y 400 años dan para muchas interpretaciones”. Con
este lema se agarra con fuerza a la más truculenta leyenda negra y presenta una
versión bastante maniquea, especialmente en el primer tramo de la película. En el film, y para eso producen ellos, los buenos son los ingleses
protestantes liderados por una enérgica pero íntegra reina (que tiene también
capítulos para varias leyendas negras). Los malos son los católicos españoles,
una panda de fanáticos y bárbaros (por no saber no saben ni hablar) retratados
de forma muy burda. En este capítulo, sorprende especialmente la risible
actuación de Jordi Mollá que realiza
una caricatura de Felipe II excesiva a todas luces, excepto a las de Kapur que ha declarado que se quedó
encantado con la interpretación del español.