Dilema en el bufete
Michael Clayton
[2007]
Estados Unidos
Tony Gilroy
T. Gilroy
Robert Elswit
John Gilroy
James Newton Howard
George Clooney, Tom Wilkinson, Tilda Swinton, Sydney Pollack, Michael O'Keefe, Robert Prescott
DeAPlaneta
119 minutos
Adultos
George Clooney, protagonista y productor ejecutivo
se echa a la espalda este apañado thriller jurídico que sabe interesar al
espectador y mantenerlo en tensión hasta el desenlace final. El hasta ahora guionista Tony Gilroy
(autor de las adaptaciones de las novelas de Robert Ludlum para la exitosa saga
Bourne y de otros títulos como Al cruzar el límite, Pactar con el diablo y Prueba de vida) se estrena en la dirección con un buen
thriller jurídico que sabe interesar al espectador y mantenerlo en tensión
hasta el desenlace final. Un solvente Clooney encarna a Michael Clayton, un
abogado y antiguo ayudante de fiscal, que ha abandonado el ejercicio para
encargarse de solucionar discretamente los aprietos y situaciones incómodas en las que se meten los abogados y clientes de un poderoso bufete de abogados en Nueva York, que lleva
litigios en los que hay millones de dólares en juego. Clayton soluciona esos "problemas" con la eficacia de un cirujano, aunque el trato que recibe le hace
sentirse hastiado y con ganas de empezar una nueva vida con el dinero que le
pagan. La
cinta producida por Clooney, Soderbergh, Minghella y Sidney Pollack tiene una
estructura circular que pretende insuflar originalidad a una historia no
especialmente novedosa que acusa una cierta indefinición temática. A la vista
de que el guión no es muy allá, se confía todo al tirón de un reparto
excelente, en el que sólo desentona un histriónico y encasillado Tom Wilkinson.
La fotografía del gran Robert Elswit (Buenas
noches y buena suerte, Syriana) y la música de James Newton Howard (La
intérprete, Diamante de sangre) dan aire a una película que de otro
modo desfallecería. Después de su paso por la sección oficial del Festival de
Venecia (hábil maniobra publicitaria), la película ha recaudado 33 millones en
la taquilla norteamericana, una buena cifra teniendo en cuenta que costó 25.