Francia fomenta las producciones cinematográficas extranjeras
El crédito tributario internacional (TRIP), destinado a todas aquellas producciones nacidas por iniciativa extranjera pero cuya realización tiene lugar en Francia, ha fomentado que grandes directores como Woody Allen o Clint Eastwood realicen sus obras cinematográficas en el país vecino
La industria cinematográfica francesa recaudó en 2010 un total de 330 millones de euros en ingresos de taquilla, de los que 137 millones correspondieron a películas exhibidas en salas internacionales. En ésta rama de la industria, Francia goza de una considerable reputación internacional en lo que se refiere a efectos especiales y a la aplicación de la tecnología 3D, gracias a empresas como Mac Guff, Buf o Mikros.
Francia pone de relieve las producciones procedentes de cualquier parte del mundo en los Festivales de Cannes y del Cine Americano de Deauville. Éste es un país privilegiado para albergar producciones cinematográficas y audiovisuales. Prueba de ellos, son la producción de doscientos largometrajes al año. Además, para su realización se puede contar con los técnicos formados en la Escuela Nacional Superior de Imagen y Sonido (FEMIS), cuyo prestigio es ampliamente reconocido en el extranjero.
Los estudios cinematográficos de las regiones de Île-de France, PACA (Provenza, Alpes y Costa Azul), y de las ciudades de Lille y Lyon están tan magníficamente equipados que pueden acoger cualquier producción de proyección mundial.
Asimismo, el atractivo de Francia para la realización de películas extranjeras se vio reforzado en el año 2009 con la introducción fiscal del crédito tributario internacional (TRIP), destinado a todas aquellas producciones nacidas por iniciativa extranjera pero cuya realización (total o parcial) tiene lugar en Francia. Desde su puesta en marcha, este instrumento de financiación ha permitido a 31 producciones foráneas (rodajes, animación, efectos visuales digitales...) beneficiarse de un crédito tributario internacional de alrededor del 20% de los gastos. De esta manera, el presupuesto para producciones extranjeras se ha quintuplicado en los últimos años (50 millones de euros en 2009 y 2010, frente a los 10 millones de euros de 2008). Clint Eastwood (Más allá de la vida), Martin Scorsese (La invención de Hugo Cabret) y Woody Allen (Medianoche en París) decidieron rodar en Francia.
David Appia, presidente de la Agencia Francesa para las Inversiones Extranjeras, ha señalado lo siguiente: “El dinamismo de la industria cinematográfica francesa, una de las primeras de Europa, queda más que demostrado. El crédito tributario internacional, que desde 2009 permite a las producciones extranjeras beneficiarse de una reducción fiscal para los rodajes en territorio francés, ha reforzado el liderazgo de Francia en este sector. El número de días de rodaje de los largometrajes extranjeros se ha duplicado en tan solo dos años. Cada una de esas películas supone una oportunidad para dar a conocer más y mejor al gran público la riqueza, la diversidad y el atractivo del patrimonio francés”
La Agencia francesa para las inversiones internacionales se encarga tanto de la promoción, la prospección, como la canalización de inversiones internacionales. Asimismo, fomenta la realización de proyectos y facilita la inversión en Francia.