II Festival de Roma
Como todas las capitales del mundo, también Roma tiene su escaparate del cine, una Fiesta para conocerse y darse a conocer, para reflexionar sobre la propia industria y la de los otros y para apostar por el público dejando un poco de lado a la crítica. En esta segunda edición, el jurado popular del Festival ha premiado Juno, de Jason Reitman, una pequeña película indie.
Este encuentro anual –todavía muy lejos de competir con la Mostra Cinematográfica de Venecia-, ha estado apoyado y sostenido en primera persona por el alcalde de la ciudad, Walter Veltroni, que ha declarado varias veces que "para nosotros cuentan los jóvenes que hacen cola para escuchar a los directores, aquellos que abarrotan las salas para ver una película: no es un festival para los críticos". Y en esta misma línea se ha expresado Mimmo Calopresti, presente en el Festival con su L’Abbufatta: “El Festival de Cine tiene sentido como una gran fiesta popular, no ha de transformarse en un lugar de culto de la personalidad y de la crítica”. Estas dos afirmaciones muestran el alma de este todavía reciente Festival: un alma que aún no está totalmente definida. Es cierto; la primera impresión que se tiene es la de una feria. Es más, en algunos momentos se tiene la sensación de estar participando en una feria de provincias. Si se entiende así, todo marcha bien. El problema es cuando esta fiesta, en principio modesta, se presenta a bombo y platillo y con la ambición de convertirse en un Festival como el de Venecia o Cannes.
Como ya
ocurriera el pasado año, la clausura del Festival se ha desarrollado
rápidamente y sin demasiados errores. El jurado popular no tardó en emitir su
veredicto: Juno de Jason Reitman, Marco
Aurelio de Oro para la mejor película en concurso. El film cuenta la historia
de una adolescente que afronta de un modo particular un embarazo no deseado. El
personaje de Juno está bien interpretado por Ellen Page que, junto a los otros actores y un guión muy fresco,
logra una historia convincente con algunos toques de humor.
El Hafez de Abolfazl Jalili, obtuvo el premio especial del jurado; Jang Wenli, alcanzó, con todo merecimiento, el galardón a la Mejor Actriz por su papel en Li Chun de Chang Wei Gu, mientras que Rade Serbedzija fue el Mejor Actor para el jurado romano por su interpretación en Fugitive Pieces de Jeremy Podeswa.
En la sección Premiere, buena acogida para el Into the Wild de Sean Penn, mientras que el italiano Giorni e nuvole de Silvio Soldini debe contentarse con una mención especial. Algo es algo, pues el resto de películas italianas que entraban en concurso se fueron de vacio.
Finalmente, merece una mención especial el retorno de Francis Ford Coppola. Presentado en la sección Premiere, Youth Without Youth es un film decididamente complejo y sofisticado, una arriesgada apuesta intelectual y artística inspiarada en un texto de Mircea Eliade, uno de los más grandes historiadores y estudiosos de las religiones del novecientos. Todo iluminado por una óptima interpretación de Tim Roth.
Simone Casavechia
Palmarés
Mejor película: Juno (EE.UU.) de Jason Reitman
Premio del Jurado: Hafez (Irán) de Abolfazl Jalili
Mejor actor: Rade Sherbedgia por Fugitive Pieces (Canadá - Grecia) de Jeremy Podeswa
Mejor actriz: Jiang Wenli por Li Chun (China) de
Chan Wei Gu