Tráiler de "J. Edgar", el nuevo trabajo de Clint Eastwood
La película se estrena en España el próximo 27 de enero de 2012
El prolífico actor y director octogenario, ganador del Oscar, Clint Eastwood (Gran Torino, Million dollar baby, Sin perdón) ya tiene nuevo título para 2012. Protagonizada por Leonardo DiCaprio, Naomi Watts, Armie Hammer, Josh Lucas y Judi Dench, J. Edgar se basa en el guión del también ganador del Oscar Dustin Lance Black (Milk).
Eastwood ha vuelto a reunir a sus colaboradores habituales, que incluyen al director de fotografía Tom Stern, el diseñador de producción James J. Murakami, los directores de montaje Joel Cox y Gary D. Roach, y la diseñadora del vestuario Deborah Hopper. Eastwood está componiendo la banda sonora.
Durante su vida, J. Edgar Hoover llegaría a convertirse en el hombre más poderoso de América. Como director de la Oficina Federal de Investigación (FBI), durante casi 50 años, hizo cualquier cosa para proteger a su país. Ejerció su cargo durante tres guerras y los mandatos de ocho presidentes. Hoover libró sus batallas contra amenazas, a veces reales y a veces sólo percibidas, y a menudo forzó las reglas con tal de velar por la seguridad de sus conciudadanos. Sus métodos fueron a menudo despiadados y en ocasiones heroicos, pero la anhelada recompensa de la admiración siempre le fue esquiva.
Hoover era un hombre que valoraba los secretos -especialmente los de los demás- y no tenía reparos a la hora de utilizar esa información para ejercer su poder sobre líderes políticos y personalidades de la nación. Era consciente de que la información es poder y el miedo facilita la oportunidad; utilizó ambos y adquirió una influencia sin precedentes, forjándose una reputación tan tremenda como intocable.
Era tan cauteloso en su vida privada como lo era en su vida pública, permitiendo a su alrededor tan solo un pequeño circulo de confianza. Clyde Tolson, su colega más cercano, fue también su compañero inseparable. Helen Gandy, su secretaria, quien posiblemente fue la gran conocedora de sus propósitos; leal hasta el final... e incluso después. Sólo su madre, quien fue siempre su inspiración y su conciencia, le abandonaría. Su fallecimiento fue un auténtico mazazo para el hijo que siempre buscó su amor y su aprobación.
Visto a través de los ojos del mismo Hoover, J. Edgar explora la vida pública y personal y las relaciones de un hombre que podía distorsionar la verdad tan fácilmente como la podía defender durante una vida entregada a su propia idea de la justicia, a menudo influida por el lado más oscuro del poder.