Naomi Watts y Sean Penn, protagonistas en "Fair game"
Dirigida por Doug Liman, la cinta está basada en la historia real de la ex-agente de la CIA Valerie Plame cuya identidad fue revelada a la prensa por la Casa Blanca.
Tras participar con éxito en la Sección Oficial de la 63ª edición del Festival de Cannes, curiosamente como única película norteamericana, se acerca el estreno -en noviembre- de Fair game, un thriller dirigido por Doug Liman (El caso Bourne, Sr. y Sra. Smith) y protagonizado por Naomi Watts (Promesas del este, King Kong, 21 Gramos) y el ganador de un Oscar Sean Penn (Mi nombre es Harvey Milk, Mystic River, La delgada línea roja).
Fair game es una mirada llena de suspense a los oscuros pasillos del poder político, y está basada en la vida de la oficial secreta de la División de Anti-proliferación de la CIA, Valerie Plame (Naomi Watts), quien dirige una investigación sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Iraq. Su marido, el diplomático Joe Wilson (Sean Penn), se ve arrastrado a la investigación para confirmar una supuesta venta de uranio enriquecido por parte de Nigeria. Pero cuando la administración de la Casa Blanca ignora sus conclusiones y utiliza el tema para respaldar la entrada de Estados Unidos a la guerra de Iraq, Joe escribe un editorial en el New York Times explicando sus conclusiones e iniciando una encendida polémica.
Poco después, el estatus de agente secreto de Valerie es revelado por un periodista de alto nivel de Washington. Con su identidad al descubierto y sus contactos en el extranjero en peligro, Valerie se ve empujada a una situación límite al ver como su carrera y su vida privada se desmoronan. Tras años de servicio al gobierno, Valerie -una madre, esposa y agente de campo con un expediente impecable- deberá luchar para sacar a la luz la verdad y salvar así su reputación, su carrera y su familia.