“The end”, el nuevo trabajo de Eduardo Chapero-Jackson
Rodado íntegramente en Almería, el mediometraje, presentado este martes 9 de diciembre en Sevilla, aborda la escasez de un bien natural como el agua
Tras ganar el Premio de la Academia del Cine Europeo con su cortometraje Alumbramiento, Eduardo Chapero-Jackson se compromete con la escasez de recursos naturales en su nuevo trabajo The end, una compleja y arriesgada cinta que plantea cómo la carencia de algo tan básico como el agua puede trastocar la civilizada cultura occidental, convirtiéndola en algo muy parecido al salvaje oeste. De hecho, el mediometraje nació como un encargo a través del Premio Western del Festival Internacional de Cine “Almería en Corto”.
El proyecto, producido por Prosopopeya Producciones e Intermedia Producciones en asociación con Agencia Freak, fue presentado a los medios este martes 9 de diciembre en Sevilla, acto al que acudieron el director, miembros del equipo artístico y de producción, y representantes de los patrocinadores: Emasesa Metropolitana y la Fundación Cajasol. El film, con mucho acento andaluz a pesar de haberse rodado en inglés, cuenta también con la colaboración de las Consejerías de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, así como con la Diputación de Almería, Canal Sur Televisión, la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid y la productora malagueña GreenMoon.
The end retrata a una familia media norteamericana que se ve obligada a luchar por su supervivencia en una nación cada vez más desgarrada por la escasez de agua. El que fue una vez un verde, próspero y tranquilo estado de la zona noreste de los Estados Unidos es ahora una vasta región desértica debido a la sequía provocada por la actividad humana. El agua es ahora un bien escaso, dando lugar a un estado de conflicto creciente en la sociedad.
Como indicaba el propio Eduardo Chapero-Jackson en la rueda de prensa, “la historia lleva al extremo más instintivo a los personajes, pues defienden lo más íntimo: su familia. Florecen manifestaciones radicales como la ira, en este caso como expresión del dolor, algo tristemente humano. Y esto no pertenece en exclusiva a la ficción, sólo hay que observar lo que ocurre en muchas regiones del mundo con otras materias, conflictos a veces de nunca acabar”.
Interrogado por el uso del inglés en la versión original, el director explicó que “buscamos la sinergia, llevar este mensaje a todo el mundo. El cine es universal y permite difundir una idea a todos los rincones del planeta. Se puede interrelacionar con muchas culturas y compartir experiencias, hacer de una problemática local una cuestión global. Además, retratamos una realidad no sólo para mandar un mensaje, sino para imaginarnos una sociedad potencialmente futura”.
La opción del mediometraje sorprendió a varios medios por el calado de la temática. Chapero-Jackson aseguró que “sin duda el universo de The end da para más. Por ejemplo se podría entrar en la vida de los personajes o dilatar la trama. De todas formas estoy muy contento con la duración que hemos determinado, es un proyecto muy ambicioso. Además queda clara la construcción en elipsis, con un principio muy definido y un final también muy claro. Hay que tener en cuenta que era todo un reto hacer un western con estas características, hablamos de un género con un marco teatral muy expresivo. Es curioso, pero siempre me vino a la cabeza lo del “Salvaje Oeste”, algo que podríamos aplicar a la perfección con respecto a lo que hemos hecho con el Medio Ambiente”.
Presente también en la sala, Pascual Segarra, Jefe de División de Comunicación de Emasesa Metropolitana, felicitó a los actores y equipo de dirección y producción por su trabajo, “sobre todo a los más pequeños”, y abundó en la experiencia de la firma y la propia ciudad de Sevilla respecto a la falta de agua, “ya que en esta ciudad y su área metropolitana hemos sufrido tres sequías en años diferentes, con restricciones a los hogares a veces hasta de 17 horas. Parece algo del pasado, pero muchas personas, cerca de un millón, sufrieron estas condiciones en el mundo civilizado, algo que está por debajo de lo recomendado por parte de organismos internacionales”. De igual forma, Segarra destacó que “Eduardo tiene mucho futuro en el cine, y me encanta que piense en los más jóvenes, ya que al fin y al cabo ellos son el futuro”.