Presentada en el SEFF'09 "Tobruk", la nueva película de Václav Marhoul
La cinta narra las duras vivencias de un pelotón de soldados checoslovaco en el Norte de África durante la II Guerra Mundial
Václav Marhoul y Richard Horowitz se graban el uno al otro ante la mirada de Javier Martín-Domínguez, Director del SEFF'09
Norte de África, II Guerra Mundial, otoño de 1941. Jiri Pospichal, de 20 años, se alista en el ejército checoslovaco como voluntario. Sus ingenuos sueños de heroísmo no tardan en derrumbarse ante la dureza del desierto africano, las complicadas relaciones de su unidad y el continuo peligro de muerte. Poco a poco, las dificultades minan su dignidad y su valor. Esta es la historia de Tobruk, el último trabajo del director Václav Marhoul (Praga, 1960), que se ha presentado hoy en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF'09).
La película, que cuenta también con el guión de Marhoul, se basa en la novela decimonónica The red badge of courage, de Stephen Crane, que transcurre en la Guerra Civil de los EE.UU. Como apuntaba en rueda de prensa el propio Václav Marhoul, "la guerra siempre es guerra, sean los soldados fieles a Napoleón, Julio César o Hitler. Por eso he trasladado el espíritu de este libro, que me impactó desde el primer momento, a la II Guerra Mundial, concretamente con un pelotón de soldados checoslovaco. Tobruk se convierte así en un marco por el que transcurre la acción. No quería retratar la guerra, sino mostrar la lucha interior de los reclutas, el conflicto que mantienen consigos mismos".
La guerra siempre es guerra, aunque actualmente "cambian las situaciones. Hoy en día los conflictos son más eficaces, además se televisan. Yo no he querido rodar un film pacifista. Algunos verán en mi biografía que mi bisabuelo era judío, por lo que puede producir cierto engaño. Sí es cierto que personalmente considero que hay que luchar contra el mal, por ejemplo, si no hubiéramos luchado contra los nazis, ¿qué habría pasado? Yo he vivido el régimen comunista. Valores como la libertad y la democracia merecen una defensa constante".
En relación a los actores, Václav Marhoul hizo hincapié en que "busqué desde el primer momento un elenco de intérpretes más desconocidos por el gran público, no-names. Hay actores-estrella en mi país que hubieran proporcionado más glamour y notoriedad a la película, pero buscaba otro tipo de actuación". De hecho rechazó hacer castings, entre otras cosas "porque los odio, no se percibe la calidad. Recorrí varios teatros por Chequia y Eslovaquia, seleccionando a 12 personas. Me los llevé a todos, siguiendo el método Stanislavski, a un desierto en Túnez. Allí fueron entrenados por militares del ejército checo durante 10 días. La idea era sobrevivir, como en la propia película. Nada que ver con la civilización. Sólo uno de los actores decidió dejar el proyecto".
Otro de los apoyos fundamentales de la cinta es la música compuesta por el ganador de un Globo de Oro Richard Horowitz. Interrogado por cómo había sido trabajar con Marhoul, Horowitz indicó que "desde el primer momento tuvimos muy buena sintonía. Václav me envió un guión como primer contacto, y pude comprobar que estaba ante una película europea seria y de hondo contenido. Yo le fui enviando algunas partituras de diversas secuencias e íbamos intercambiando opiniones. Él es muy preciso en su trabajo. El resultado final es muy redondo, todo encaja perfectamente".