Segunda Semana de Cine Japonés Actual en la EOI
Bajo el título "Falsas apariencias. La comedia de enredo contemporánea", se está celebrando en Madrid del 21 al 25 de febrero
La prematura muerte del cineasta Satoshi Kon en agosto de 2010 ha marcado inevitablemente la concepción de la Segunda Semana de Cine Japonés Actual. A modo de tributo y homenaje se ha planteado la temática que da forma al programa de este año. Para ello se ha seleccionado el tercer largometraje del director, el más desenfadado de su trayectoria, quizá el menos conocido y, sin embargo, una pequeña delicia.
Con Tokyo godfathers (2003), Kon construye un singular cuento de Navidad transformado en una comedia de enredo en la que sus personajes distan mucho de ser lo que aparentan; en él se narran las peripecias de un trío de vagabundos que deambula por las calles de Tokio con un bebé a cuestas.
Así, las falsas apariencias tiñen la programación con comedias variopintas, de registros y tonos dispares. En la muestra que se propone todos los personajes ocultan algo: las falsas apariencias que dan origen a las diferentes situaciones planteadas podrán proceder del equívoco, del autoengaño, de la mentira o del error de cálculo.
Como siempre, el objetivo es mostrar las propuestas más recientes de la producción japonesa por lo que las películas que conforman la selección de este año se enmarcan dentro de las obras realizadas entre 2001 y 2010.
A la propuesta animada de Satoshi Kon se une uno de los largometrajes más taquilleros de los últimos años en el panorama nipón: The Wow-Uchōten hotel (2006), de Kōki Mitani, una comedia clásica de enredo, con un reparto de lujo entre quienes destacan Kōji Yakusho -La anguila, Pulse o Memorias de una geisha-, la cantante y actriz You -Nadie sabe, Be with you o Still walking- o Joe Odagiri -Azumi, Mushishi o Air doll.
En la vertiente más radical de la comedia de enredo también se cuenta con Detroit Metal City (2008), adaptación del manga homónimo de Kiminori Wakasugi. Irreverente, políticamente incorrecta y -sin embargo- moralizante, DMC parodia sin piedad el mundo de los ídolos del pop japonés.
También corrosiva, pero desde una perspectiva mucho más personal e intimista, se perfila Parade (2010), el antepenúltimo largometraje del director Isao Yukisada -conocido fundamentalmente por trabajos como Go, A day on the planet y Crying out love, in the center of the world. Revisión de las sitcoms estadounidenses y ganador del premio Fipresci en el Festival de Berlín, el film sirve a Yukisada para explorar las relaciones de un grupo de jóvenes que comparten piso en Tokio.
Por último, la muestra también proyecta la opera prima de Kenji Uchida, A stranger of mine (2004), donde el azar, las coincidencias y las acciones malévolas de algunos personajes permiten construir una trama disparatada, caracterizada por los cambios de punto de vista y las repeticiones temporales. Ganadora de once premios internacionales, entre los que destacan los tres obtenidos en el Festival Internacional de Cine de Cannes o el Premio al mejor guión en la prestigiosa revista japonesa Kinema Junpō, este largometraje -junto a Parade- marca la pauta de un cine de autor en el que los interrogantes dramáticos de la vida cotidiana son expuestos en tono humorístico.
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